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Ucomur
Un ejemplo del potencial del mercado intercooperativo
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15.07.09 - LA VERDAD
MATERIA PRIMA. Francisco Ordóñez, uno de los socios, se dispone a preparar los tablones. / SERGIO MARTÍNEZ
MATERIA PRIMA. Francisco Ordóñez, uno de los socios, se dispone a preparar los tablones. / SERGIO MARTÍNEZ
Atravesar la actual situación económica no es fácil, pero las cooperativas saben que, si lo hacen juntas, resultará más fácil. Éso es lo que ha hecho la cooperativa de trabajo Envases Calasparra que, ante la crisis a la que se está enfrentando, acudió aUcomur para conseguir, en la medida de lo posible, una cooperación con las cooperativas agrarias. «Gracias a ellos, que nos pusieron en contacto con Fecoam, hemos conseguido clientes que, en estos momentos, son de gran importancia para nosotros », afirmaFrancisco Marín, portavoz de la cooperativa. Éste es uno de los ejemplos de colaboración que nacen del convenio de colaboración firmado entreUcomury Fecoam el pasado 9 de diciembre. Una iniciativa que pretende generar
con el tiempo un mercado intercooperativo en la Región, destinado a intensificar al máximo los intercambios comerciales entre sus empresas asociadas.«Creo, como cooperativista, que nos debemos ayudar entre nosotros en el día a día y, sobre todo, en estos momentos tan difíciles», opina Francisco Marín.

Ellos fueron los primeros en hacer efectiva esta colaboración entre cooperativas y han logrado subsanar
la pérdida de clientes con la multiplicación de pedidos de palés por parte de las cooperativas de Fecoam.
«No se trata de que dejen de lado al resto de empresas con las que trabajan. Pero si, por ejemplo, una cooperativa e frutas encarga 4.000 palés, pues que cuente con otra cooperativa para que le suministre por lo menos un 10%. No queremos hundir a ninguna empresa con este tipo de acciones, pero es una opción solidaria entre todos», indica Francisco Marín.

La cooperativa Envases Calasparra lleva dos décadas inmersa en la fabricación de palés de madera. La mayoría de sus clientes son de la comarca del Noroeste, pero también ofrece sus productos al resto de la
Región.

Los socios llevan toda una vida dedicada a este oficio, que ya casi se está perdiendo, con el que siguen fabricando con la misma tecnología de hace veinte años. Aunque no siempre fue así. Tuvieron mecanizada
la producción, pero el descenso de pedidos hizo que ya no les resultara tan rentable.

«Llegamos a mecanizar todo el proceso al 100% pero, como las ventas bajaron, tuvimos que suprimir la maquinaria porque no la podíamos mantener paralizada sin producir », explica Francisco Marín. A las dos décadas de trabajo se suman otros trece años más al currículum de estos cooperativistas, quienes anteriormente trabajaban en una empresa como empleados y que fue a la quiebra.

«Entonces nos planteamos la posibilidad de montar nuestro negocio propio y de invertir en la creación de una cooperativa. Estudiamos detenidamente el caso con un asesor y elegimos esta opción porque era la más adecuada para nosotros », relata Marín.

El camino para ser cooperativa lo recorrieron de lamano de Ucomur, organización de la que Envases Calasparra es empresa asociada desde hace más de 17 años. A ella han acudido siempre que lo han necesitado
y lo seguirán haciendo, según aseguran los socios. Afirman que, aparte de todos los trámites burocráticos que conlleva el constituir una empresa, así como las ventajas fiscales y subvenciones a las que se pueden acogerse por el hecho de ser cooperativa, también se suma el componente personal que une a los socios: el hacer de su empresa su medio de vida y a partir de ahí construir su proyecto de vida.

«Desde que creamos la cooperativa –explica Francisco Marín–, todos los que la conformamos opinamos sobre las decisiones que hay que tomar. Abordamos las cuestiones desde el consenso, ya que, al finalizar la semana, nos reunimos en asamblea y tratamos los asuntos más urgentes que, en la mayoría de los casos, no dejan de ser pura rutina».

Pero no sólo están los cinco socios juntos para decidir sobre el futuro de la empresa y los beneficios o pérdidas que pueda generar, sino que, sobre todo, se consideran un equipo.Y, como tal, en el ámbito personal se ayudan en lo que sea necesario y en lo que esté al alcance de sus posibilidades.

Para ellos, la cooperativa es más que su propia casa porque, además de llevar media vida trabajando en
ella, representa el principio de todo lo demás.

«Estamos vinculados a nuestro negocio mucho más que una persona normal que trabaja durante su horario, tiene sus días libres, etcétera. Aquí, si nos ponemos malos, no existen las bajas laborales, a no ser que se trate de un caso de excepcional gravedad. Lo mismo ocurre con las horas que estamos trabajando porque, a las del horario normal, hay que sumar las horas de cargar camiones y otros imprevistos que puedan surgir», explica Marín Elaboración Volver al modo de trabajo tradicional es tan sólo una de las medidas
que esta cooperativa de trabajo asociado ha tenido que introducir para hacer frente a la crisis, medidas que pasan también por una reducción en el horario laboral, para no tener que prescindir así de ningún socio. Esta disminución afecta proporcionalmente a los beneficios, pero los socios de esta cooperativa aseguran que se trata de la mejor opción y la fórmula más justa para todos. «Así aguantaremos, porque lo
que no queremos en nuestra empresa es que nadie se quede sin su puesto de trabajo», recalca Marín.

De esta forma existen menos ganancias, pero las consecuencias económicas las aguantan todos por igual. De hecho, ya han tenido que prescindir de tres trabajadores por la crisis económica y más soluciones restrictivas tendrán que aplicar sus socios para evitar el cierre de la cooperativa.

Envases Calasparra se vanagloria de que todos sus productos tienen el certificado NIC 15. El tratamiento de la madera les obliga a que no se usen productos químicos. «Todo lleva un riguroso control fitosanitario. Según el número de horas se aplican diferentes temperaturas a cada tipo de madera y diferente tiempo. Así, estos palés son certificados para nuestros clientes que suelen ser las conserveras para exportar a EE UU, Canadá, Israel, entre otros», subraya Marín.
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